jueves, 23 de julio de 2015

You're so sexy.


 
Capítulo XIV,
You're so sexy.
 
 
Qué bueno que declinaste la oferta me felicitó mientras esperábamos a Jaden y Justin fuera. Yo suspiré, de repente arrepintiéndome.
Pasé mi brazo por sus hombros y sonreí. Sí. No fue... no fue tan difícil.




Segundos después, Anthony llegó corriendo hacia nosotras.



¡Kyo! ¡Kyo, ven! ¡Tu hermano está discutiendo en el estacionamiento!




Miré mal a Anthony.


No me gustan ese tipo de bromas, Anthony. Ándate a cagar fruncí el ceño.




Anthony miró a Kira.


¿Puedes decirle que estoy hablando en serio? Fede se está a punto de ir a los madrazos con un tipo.
Ella abrió los ojos como platos. Anthony, en serio, no bromees.
¡Que no estoy bromeando! gruñó—. Vengan conmigo si no me creen.




Y empezó a caminar. Kira y yo, confundidas, lo seguimos hasta el estacionamiento. Habían varios chicos alrededor y algunos estaban amontonados al lado del Jeep negro de Khris. Agudicé mi vista a la vez que apuraba mis pasos y pude ver a Fede, seguido de un "rompicoglioni" de su parte hacia alguien.


Me preocupé bastante y empecé a correr para llegar más rápido. Mi sorpresa fue cuando descubrí que Fede discutía con Justin.



¡A mí no me hables en idiomas que no entiendo, retraído mental! gritó, haciendo ademán de acercarse hacia Fede, pero Matteo se interpuso.
Sid, Khris y Jaden tenían a Fede casi inmovilizado pegado al Jeep. Él era más difícil de mantenerlo quieto debido a la fuerza que escondía en su interior. Una vez sale, escóndete. Te va a destrozar. Non rompere le scatole!




No era usual escucharlo decir groserías.


¿Qué está pasando aquí? grité, interponiéndome entre ambos.

¡Tu hermano psicópata se metió conmigo y no voy a perdonárselo! me dijo Justin, bastante alarmado. Seguía preso por Matteo.

¡No le digas psicópata, pequeño pedazo de mierda! esta vez fue Khris quien habló, furioso.




Kira se paró a mi lado, conmocionada.


¡Fede! ¡Fede, mírame! exigió, colocándose frente a él.




Fede hizo lo que ella ordenó y se forzó a sí mismo a respirar con calma.


¿Qué pasó? preguntó despacio.

Il tuo ragazzo insultato la mia banda, la mia sorella e la mia mamma! Non lo permetterò che lui espresse così di persone che amo! Di la mia familia!




Kira me miró sin entender nada.


Yo miré a Justin con seriedad. Dice que Justin me insultó a mí, a la banda y a nuestra mamá, y que él no permitirá que se exprese así de su familia.

Ella tragó con dificultad. Lo... lo siento, F-fede.




Fede respiró profundo y se liberó del agarre en el que estaba preso. Retrocedió unos pasos, alejándose de nosotros.


No pensé que salieras con chicos tan groseros como él dijo Matteo, para luego ir tras Fede.

¡Kira, déjame explicarte! rogó, adelantándose.
Lo siento, pero no creo que puedas explicar eso respondió con sequedad.

¡Sí puedo! Federiko me empujo con su bombo, yo-... sólo me defendí.

Sid rió fuerte. ¡Estaba cargando los soportes y los platillos también! ¿Crees que iba a ver a alguien tan insignificante como tú?
¡No me ofendas! rugió Justin.

¡No me ofendas! imitó Khris, con la voz ligeramente más aguda. Fede no te golpeó intencionalmente. Bruh. ¡Ni siquiera podía ver a dónde iba y tú te atravesaste!
Y de repente empezaste a gritarle idioteces y a insultar a su mamá murmuró Jaden, aún agitado.
Ni siquiera intentes en defenderme, Jaden ironizó Justin.
Yo bufé y miré a Kira. Resuelve acá, voy a ver qué onda con Fede.




Ella asintió una sola vez y yo caminé hacia mi hermano. La multitud empezó a dispersarse y pude escuchar un golpe detrás de mí. Deduje que fue de Kira para Justin y sonreí.


¿Ya está calmado? le pregunté a Matteo una vez llegué hacia ellos. Fede estaba de espaldas y murmurando su mantra de relajación. No, no. Está muy frustrado. Justin no sólo nos insultó a todos, también mencionó algo sobre Kira y dijo la palabra... se acercó a mí, y susurró: "Inculto."
Uy.

Matteo asintió. Yo creo que simplemente estaba enojado por la química entre Fede y ella y quiso desquitarse de alguna forma. Jaden es testigo de que él se metió en medio para provocar el altercado.

Me crucé de brazos. Qué idiota, Dios. No puedo creerlo.




Puedo comprender a Fede. Si quieres estar muerto sólo tienes que meterte con 3 de sus cosas: su familia, amigos o su inteligencia y moral. Y Justin se metió con las tres, y con su relación con Kira.



Empecé a reír. Me alegra que no haya corrido sangre hoy.



 

Fede se dejó caer en el sofá y respiró profundo. Nosotros nos sentamos frente a él expectantes; no había dicho una sola palabra desde el altercado y empezaba a preocuparme.

 

Se cubrió el rostro con ambas manos y se dejó caer en el respaldo. Yo miré a Matteo.

 


Nunca lo vi tan concentrado en calmarse susurré, lo suficientemente bajo como para que Fede no me escuchara. Aunque la verdad probablemente no lo hubiera hecho aunque gritara.




 


Matteo me miró. Tenía un récord de 2 años sin enojarse. ¿Por qué crees que tuvo que comprarse una caja de baquetas? rió bajito, acompañado de mí, Khris y Sid.




 


El rubio suspiró. Yo digo que lo mejor será hacerlo enojar y que estalle como Dios manda. No puede simplemente absorber el enojo de esa forma, le hará daño a sus chakras o algo así, ¿no?




 


Yo hice una mueca. Es así desde que tengo memoria, y hasta ahora le ha funcionado bien me alcé de hombros. Supongo que él es una excepción, de alguna manera.




 


Khris bostezó. Bueno, bueno. Me despido. Mis hermanos van a venir a visitarme mañana y tengo varias cosas que hacer se levantó del sillón, seguido de Matteo.




 

Cualquier cosa, me avisas, ¿bien? Literalmente no voy a dormir dijo Matteo, encaminándose hacia la puerta.


 


Aw, Matteo, qué bonito. Te preocupas por él dije, con una sonrisita.


 


¡Já! No es por eso rió fuerte. ¿Crees que yo voy a perderme el momento en el que el volcán Federiko haga erupción? Nope.


 

Mi sonrisa se borró. Lárgate.


 

Lanzó sus manos al aire, en defensa, y Khris y él salieron del apartamento entre risas. Eran unos idiotas.

 

Me levanté del sillón y emprendí mi camino hasta la cocina. En toda la noche no había comido absolutamente nada y el hambre estaba devorándome internamente. Yo no sabía cocinar sigo sin saber hacerlo, y en el estado que Fede se encontraba no podría hacerme de cenar, así que me dispuse a prepararme un sándwich, y mientras comía, revisaba mi muro en Facebook y las fotos de una de las noches más divertidas de mi vida inundaron todo. Incluso había un vídeo de nuestra interpretación de We Are The Champions, pero seguramente me iba a avergonzar mucho al verlo. Vi una foto de Abby llena de confeti y reí a carcajadas. Casi me atraganto.


 


¿De qué te ríes tanto? preguntó Sid entrando a la cocina. Se sentó a mi lado en la isla y me miró divertido.


 

No dije nada. Seguía molesta por el pequeño drama que armó en el baile y, está bien, llevaba básicamente toda la noche negándolo pero la única razón por la cual bailé con Jaden sin importarme un pepino Sid era porque me puse celosa. Me dio celos que le estuviera prestando atención a esas chicas y no a mí, así que simplemente me fui con alguien que no haría eso.

 


¿Me vas a aplicar la ley del hielo ahora? musitó, fingiendo ofensa.


 

Lo miré. No eres tan importante y seguí comiendo.


 

Está bien. Lo admito. Le pegué fuerte en el orgullo pero no le dolió más que a mí.

 


¡Que no soy tan... ugh! bufó, empezando a enojarse. Kyo, por Dios. Está bien si piensas eso, pero ¿de verdad tendrás esa actitud hasta quién-sabe-cuándo? Pensé que eras madura.


 


Pensé que eras madura.

 

Eso fue un golpe bajo.

 


Lo soy. Más que tú sentencié, dejando el poco sándwich que restaba en el plato. Iba a levantarme, pero me percaté de que tenía más qué decir. ¿Y sabes algo? Fue realmente denigrante la postura de víctima que decidiste tomar hace un rato.


 


¿Denigrante? ¡¿Denigrante?! echó una carcajada irónica. ¡Denigrante, dices! ¿Quién se despechó y se consiguió otra cita?


 


¡Pero no hubiese tenido que hacerlo si no fuera por ti, pedazo de animal! apreté mi mandíbula. Uhm... no quiero discutir ahora, Sid. ¿Está bien? suspiré. Realmente... pensé que no íbamos a terminar discutiendo respecto a esto. Quiero decir... hay tanta buena química entre nosotros negué levemente, ¿por qué- por qué discutimos? Tú me dijiste que íbamos a divertirnos hoy en el baile y hice un mohín... ¿qué pasó con eso?


 

De repente me deprimí sin razón alguna.

 


Está bien, te entiendo. En serio que sí colocó su brazo en mis hombros y besó mi sien. Si te hace sentir mejor, me disculpo. Fue tonto pretender ser perfecto delante de chicas huecas en vez de bailar con mi chica sonrió. De alguna forma me tranquilizaba que me dijera "mi chica", pero a la vez me enojaba. ¿Quieres algo de tomar? Tengo unas latas de Heineken con Stang.


 


¿Trajiste a Stang? pregunté ilusionada, aún acurrucada a su lado.


 


Síp volvió a besar mi sien. ¿Qué dices? Podemos bajar con el, y tal vez vayamos a algún lugar a hablar porquerías. Porque, hey, eso es lo que nos caracteriza.


 

Yo reí. No puedes simplemente venir e invitarme un par de cervezas y prometerme una charla. ¿Qué pasará con mi integridad moral?


 


Al diablo con eso, estamos en el siglo XXI y realmente muero por emborracharte.


 


Eso suena sucio... balbuceé.


 

Él se encogió de hombros. Todo suena sucio si te pones a pensar en ello miró ligeramente mi vestido. Pero creo que tal vez deberías cambiarte de ropa.


 


Sí, lo mismo deberías hacer tú dije entre risas. Me levanté y caminé hacia la sala. Reparé en Fede, quien seguía sentado en el sofá tratando de volver a su centro psíquico. ¿Qué haremos con él? medio grité, para que Sid me escuchara.


 

Segundos después estaba a mi lado. Tal vez deberíamos dejarlo solo. No creo que le moleste que salgamos un rato, ¿verdad?


 


La verdad no creo que nada lo moleste cuando despierte de su trance reí.


 

Fui a mi habitación y me cambié de ropa. Me puse unos skinny jeans negros, un suéter que ponía "it sucks to be me", negro también, y me puse unas Adidas adivina el color. Mi cabello seguía ondulado, pero realmente me sentía tonta con tanto decoro encima, así que lo trencé. Me miré en el espejo, satisfecha. Esa era la verdadera yo, no esa chica con vestido y sandalias de un maldito color plateado.


 

Tomé mi teléfono y salí de mi habitación, lista. Cuando iba por el pasillo me encontré a Sid en la habitación de Fede, urgando en su armario. Se veía atareado, no encontraba nada qué ponerse.

 


¿Quieres que te ayude?


 


Por favor murmuró, apartándose.


 

Empecé a buscar y encontré una camiseta básica blanca, de corte largo. Saqué las Vans blancas de Fede y un pantalón de mezclilla. Eso probablemente le serviría. Me giré y le entregué la ropa a Sid, quien lucía agradecido.

 


Acabas de salvarme la vida. Una lata de cerveza más para ti.


 

Sonreí. Más vale que estén frías.


 

 

 

Sid dio un último trago antes de lanzar la lata al aire. Yo solamente quería ver el maldito Frozen, carajo. ¡Sólo quería eso! ¿Pero sabes algo?


 


¿Qué? pregunté divertida.


 


Tenía esa jodida duda en mi cabeza, rondándome me miró antes de abrir otra lata. Así que le pregunté a mi abuela. "Hey, abuela. ¿Sigo siendo punk rock?"


 


¿Y qué te dijo?


 

Sid imitó la decrépita voz de su nona. "Oh, hijito, ¿de qué me estás hablando?"


 

Por alguna razón eso me pareció bastante divertido, así que reí tratando de no ahogarme con el líquido frío y amargo que tenía en mi garganta.

 


Bueno, yo una vez me olvidé de ponerme bloqueador solar. Y me dormí bajo el sol.


 


Ouch dijo con el ceño levemente fruncido. Sé lo que se siente. Esas quemaduras te dejan marcas psicológicas.


 

Torcí una sonrisa y me acomodé a su lado. Estábamos acostados en el capó de Stang, en un pequeño mirador privado. Tiré mi trenza hacia atrás y continué tomando. De repente las estrellas se veían más brillantes, y Sid se veía más irresistible.

 


Ah, y una vez... Oh, Dios, esa vez... dijo, y empezó a reír. Creo que estaba borracho.


 


¿Qué pasó esa vez?


 


Fui al centro comercial con mi primo Aran se interrumpió a sí mismo para reír, y para tomar un trago. Y estábamos cerca de la tienda de juegos de vídeo. El niño tenía como... ¿5 años? ¿6? No lo recuerdo, pero es realmente estúpido de todas formas. Bueno. La cuestión es que, yo sólo- ugh, ya sabes volvió a reír, estaba demasiado entretenido probando Street Fighter II y-


 


Espera, ¿Street Fighter? él asintió, yo reí ruidosamente. No sabías que jugabas Super Nintendo.


 


Juego de todo, cariño me guiñó un ojo. Bueno, como decía, estaba jugando Street Fighter II y de repente el chico ya no estaba alzó sus cejas, haciendo énfasis. Fue frustrante. No sabía qué hacer hizo una pausa para tomar un trago y darme un pequeño beso en la nariz; a medida que pasaba la noche, iba dándome besos en distintos lugares de la cara (excepto los labios). Al final lo encontré en una tienda de caramelos. Le compré una bolsa de ositos de gelatina y nadie más que nosotros supo lo que pasó ese día me miró. Estoy considerando en matarte ahora porque juré que me llevaría ese secreto a la tumba.


 

Empecé a reír como desquiciada de nuevo, tanto que empezó a dolerme el estómago y Sid me hizo compañía. Al final, acabé rendida en su costado, demasiado borracha como para siquiera tomar más alcohol. Suspiré.

 


¿Te digo un secreto?


 

Él asintió.

 


Pues... está este chico lindo y fantástico, que es realmente candente y muy astuto. Tiene un... un cabello hermoso. Y cuando sonríe es como si todas las estrellas del cielo se apagaran y sólo él- ya sabes, sólo él exisitiera sonreí para mí misma y bufé. Pero él es inalcanzable.


 


¿Lo es?


 


Sí. Es demasiado perfecto para alguien como yo.


 

Lo sentí tensarse. No digas eso. ¿Acaso ya no recuerdas esa charla que tuvimos? Tú definitivamente eres un 10.


 


Sí. Bueno. Lo dices para hacerme sentir mejor empecé a jugar con el borde de mi suéter.


 

Él me miró directamente, y pude sentir mis mejillas adquirir color.

 


Tú sabes que yo no soy de esos, K besó la comisura de mis labios. Tú eres muy se calló, y descansó su frente con la mía. Pensé que no iba a volver a hablar, así que sólo disfruté de la sensación que me provocaba estar tan cerca de él. Tú eres muy sexy y dicho esto, me besó en los labios.
 

 












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